El secreto de amar a Dios con todo tu ser

¿Hay algo imposible para ti? El secreto para hacer realidad tus sueños más locos.

¿Alguna vez has tenido un sueño tan grande, tan audaz, tan increíble que te ha parecido imposible de alcanzar? ¿Has sentido que tus circunstancias actuales te impiden lograr lo que deseas? ¿Has renunciado a tu sueño por miedo, duda o falta de confianza?

Si es así, déjame contarte una historia que te hará cambiar de opinión. Se trata de Sara, la esposa de Abraham, el padre de las naciones. Sara era una mujer estéril que había perdido la esperanza de tener un hijo. A pesar de que Dios le había prometido a Abraham que le daría una descendencia numerosa, Sara no creía que eso fuera posible para ella.

Un día, tres visitantes misteriosos llegaron a la tienda de Abraham y le anunciaron que al cabo de un año volverían y Sara tendría un hijo. Sara, que estaba escuchando tras la puerta, se rió para sí misma y pensó: “¿Acaso tendré deleite después de haber envejecido, siendo también viejo mi señor?” (Génesis 18:12)

Entonces, el Señor le dijo a Abraham: “¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ‘¿Será cierto que he de dar a luz siendo vieja?’ ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo.” (Génesis 18:13-14)

¿Qué significaba esta pregunta? ¿Por qué era tan importante para Dios y para Sara? La respuesta está en el secreto para hacer realidad tus sueños más locos: la imaginación.


La imaginación es el poder creador de Dios en el hombre. Es la facultad que nos permite ver lo invisible y sentir lo inexistente. Es la herramienta que nos permite crear nuestra realidad con nuestras palabras.

Sara se había reído porque no podía imaginar tener un hijo a su edad. Ella veía su realidad física como una limitación insuperable. Ella no creía que Dios pudiera hacer algo imposible para ella.

Pero Dios le preguntó si había algo imposible para él. Él le recordó que él era el creador de todas las cosas y que nada le era difícil. Él le aseguró que volvería al tiempo señalado y que Sara tendría un hijo según el tiempo de la vida.

¿Qué era el tiempo señalado? Era el momento en que Sara asumiría en su imaginación el estado de ser madre. Era el momento en que Sara dejaría de reírse y empezaría a creer. Era el momento en que Sara sentiría el movimiento de su hijo en su vientre y lo llamaría Isaac, que significa risa.

¿Y qué era el tiempo de la vida? Era el tiempo eterno de Dios, donde todo es posible y todo está hecho. Era el tiempo donde Sara ya era madre y su hijo ya existía. Era el tiempo donde Sara solo tenía que aceptar lo que Dios le había dado y darle gracias.

¿Te das cuenta del milagro que ocurrió en la vida de Sara? A partir de ese momento, ella se identificó con su sueño y actuó conforme a él. Se convirtió en la madre de Isaac, el hijo de la promesa. Se convirtió en la madre de Jacob, el padre de las doce tribus de Israel. Se convirtió en una mujer bendecida y feliz.

¿Y tú? ¿Qué sueño tienes en tu corazón? ¿Qué te impide realizarlo? ¿Qué te hace reírte o llorar? Te invito a desafiar tus creencias limitantes y a imaginar lo imposible. Recuerda que no hay nada difícil para Dios y que él te ha dado el poder de crear tu realidad con tu imaginación.

No importa cuán grande, audaz o increíble sea tu sueño, lo puedes lograr si lo asumes en tu mente y en tu corazón. No importa cuánto tiempo haya pasado o cuáles sean tus circunstancias actuales, lo puedes manifestar si lo sientes como real y le das gracias a Dios.

No hay nada imposible para ti si crees en el poder de tu imaginación.

Comentarios

  1. Felicidades por este excelente post. Has explicado a la perfección el principio de la imaginación: el hombre es lo que imagina que es. Al asumir el estado deseado, Sara se convirtió en la madre de Isaac. Al sentir el hecho cumplido, Sara hizo realidad su sueño. Recuerda que tú eres el operador del poder de Dios y que puedes crear tu realidad con tu imaginación.

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  2. Gracias por compartir esta maravillosa historia. Has revelado el secreto de la atracción: el hombre atrae lo que siente que es. Al elevar su frecuencia, Sara se conectó con la energía de la vida. Al agradecer el regalo recibido, Sara materializó su sueño. Recuerda que tú eres el canal del poder del Creador y que puedes atraer tu realidad con tu sentimiento.

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  3. Bendito seas por este hermoso post. Has mostrado el camino de la fe: el hombre recibe lo que cree que es. Al confiar en la promesa, Sara se unió con la voluntad de Dios. Al declarar la palabra cumplida, Sara manifestó su sueño. Recuerda que tú eres el hijo del poder del Padre y que puedes recibir tu realidad con tu fe.

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